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miércoles, 5 de junio de 2013

Minuto 22

Cada año, ya sea antes o después, me da por escribir; esa fatal necesidad de catarsis al sopesar el tiempo transcurrido, notar las transformaciones y las permanencias.
Cae sobre mi espalda una alegre normalidad, un peso placentero al verme con la maldición de tener en la comisura de los labios una sonrisa y en la lengua un sabor diferente picante y agridulce.
Un año universitario de regularidades académicas y una creciente comodidad ingenua entre una comunidad que me sorprende en cada ocasión, revalorar las aulas, reencontrarse con las islas, disfrutar de la soledad bibliotecaria, encontrarse con el subcontinente que no conozco en persona,  caminar con mis crisis sin hundirme en ellas...dejar los puntos -aunque sean "y seguido"- acostumbrares a las comas y dos puntos.
Atreverse y fracasar me dio fantásticas consecuencias, conocer sobre mis sentidos el mundo fue más divertido que en la infancia, según el cliché.
Amistades se pusieron aprueba: unas fracasaron, algunas quedan en el recuerdo, otras son duras de roer: la silla no perdura si una pata se afloja. A veces es mejor una plática de cinco minutos que una relación de años, puede ser más cierta. Me di cuenta que soy capaz de dejar lo más valioso aunque duela, todo sea por caminar ligero pero siempre estará aquella amistad que muta, que enoja, que sonroja y que alegra -nunca dejarla ir-. Filomena se fue y la extraño, estrella fugaz con escamas.
La carne caliente aburre, decidí pasar hambre aunque la tentación terminaba por convencerme de dar un mordisco. Hubo un menú que rechacé y ahora pienso que me tardare en probar. Intente en rutas posibles que por caminar lento se llenaron de matorrales, mejor dar la vuelta antes de perderse, dicen por ahí-digo por aquí-.

Los chinos asimétricos se fueron, deje de ser objeto, soy sujeto de cabello corto e ideas largas, eso quiero suponer.

Los miedos siguen ahí, esperando aparecer cuando bajen mis defensas, aún no puedo dormir por las noches y las pesadillas aumentan, las arrugas aguardan - la primera cana fue descubierta-. La incertidumbre se convirtió en herramienta, la culpa empuje y la falta de aliento repentina un motivo, la admiración apareció en el corazón, el hígado esta aguantando y los pulmones aguantan otra fumada.
Algo que parecía pasajero rompió su boleto de regreso, se estableció y germinó, no sé para donde crezca, veo miradas sorprendidas porque aún no escapo, otras asumen y suspiran, a la mayoría le es indiferente, yo sigo en la audición para quedarme en el dúo.
Terror a enfrentarse a lo que más se quiere, cuando uno pronuncia las palabras que la definen, es posible que las miradas cambien y dos pares de ojos ignorantes se encuentran en la lista y yo sin poder hablar de lo que algunos sospechan.
Un pequeño recordatorio me devolvió de golpe a lo que tanto temí hace dos años, lo que me estampo la cara en el pavimento, a lo que tanto culpo de mis errores, una última (espero) advertencia, no sólo para mi. Deseo no volver a los pasillos desinfectados llenos de bacterias ajenas.

Llorar, gritar, estornudar, escuchar, levantar la mano, susurrar, suspirar, cerrar los ojos, decepcionarse, discutir, acariciar, insultar, insinuar, sudar, tragar, bostezar, cargar, menstruar, soñar, despertar...mi cuerpo sigue el camino, yo le indico las vueltas.

Un año que se vislumbraba bueno, terminó con mejores augurios, pese a que muchos días me sentía cayendo en la interminable madriguera del conejo blanco, por ahora me encuentro en el jardín de la reina, disfrutando de las rosas pintadas y me quedare ahí el tiempo que pueda, antes que me corten la cabeza.
  

jueves, 28 de marzo de 2013

Mi ...

Fuiste mi sorpresa desesperada, llegaste sin que lo pidiera, te instalaste sin una invitación. No, no lo pedí, no lo deseaba, fuiste a donde nadie quiere llegar, te quedaste aunque yo te mostré la ruta de salida. [siempre pude encaminarte, tampoco quería que te fueras]
Es fácil, no. Es cómodo, no ¿qué es? No sé.

Eres mi no sé, eres mis tres puntos suspensivos. Escucho ecos diciendo que eres lo mejor que me ha pasado, yo apenas lo estoy (com)probando. Qué no te deje ir, qué me quede a tu lado hasta que las raíces se pudran, basura.

Siento que sigo patrones, que viviré de nuevo como verdugo y algunos ecos te lo reafirman. Ellos saben de mi lo que saben de si mismos, pero prefieren definirme antes de verse en un espejo, palabras huecas para una piel sin carne.

Estas donde nadie quiso quedarse, donde el aire frío se cuela por los intestinos, donde la humedad se queda en los rincones, donde los codos se resecan y las llagas se expanden. No sé si estas cómoda, pero te instalaste: tu cepillo a lado de mi pasta.

Tengo mucho que ofrecerte, tengo mucho por compartirte, que lo quieras o necesites no es mi problema. Mentira, es mi problema. Al decidir quedarte, obtuve la obligación de cuidarte y me reviviste mi gran advertencia: todo lo que toco perece o al menos queda mal herida o al menos le quitó las ganas.

[Te quiero, no lo digo, no lo expreso pero lo siento. Tengo miedo porque al escribirlo ya lo dudo, no sé si lo primero o lo segundo o lo tercero. Mejor borrarlo, mejor dejarlo, mejor ignóralo.]

Como lees, soy un caos; como vez mis entrañas son puré; como sientes, me estoy renovando.
Entrégame una pequeña muerte, dame una razón para irme, para querer correr y verte de lejos, que den tan cerca todo parece grotesco, que de tan cerca no te encuentro.

No es cómodo, no es seguro, no es diferente, no se parece. Pero me quedo, esperando mi periscopio, esperando la tonada correcta, esperando que no leas y si lo haces, que sigas quedándote.
-Eterna crisis solucionada en principio y en final.

sábado, 12 de mayo de 2012

Domingo

Soy una chica que se renueva cada fin de semana. No tengo escamas, ni me envuelvo en una crisálida, solamente la piel muerta que se cae de mi cuerpo para convertirse en polvo. 


Pero mis ojos, mis ojos  se transforman. No cambian de color o forma, mi miopía se queda intacta, puede decirse que no pasa nada, son pequeños destellos cuando miro al vacío. 


Es difícil notarlo, cuando cambias estas en presente pero sólo en el futuro, mirando al pasado puedes notar aquellos detalles que antes no te caracterizaban.


Esto me sucede cada semana, me encuentro un domingo, descubriendo que no me saben igual las cosas:  el orgasmo ya no se libera a gritos, que el bailar no necesita música, una carcajada nace con más dificultad, el olfato se hace selecto, el alcohol te va cansando, los excesos te exceden,  las caras amigables se reducen aunque muchas nuevas aparezcan,la sorpresa se hace sorprendente,  los recuerdos se aglomeran, empujándose para siempre ser recordados, el deseo se hace más fuerte entre menos lo obtengas, la soledad te hace más pesado el cuerpo, te das cuenta de que el tiempo pasa más rápido y los miedos al futuro se hacen tangibles.


Lo que me gustaría  cambiar es justo lo que es inmutable, un molde del cual no puedo escapar; un molde impenetrable, creado a la medida el cual tiene forma de las letra de mi nombre y el fondo es mi pasado. 


Todo esto el domingo pasado no lo sabia. Mi conciencia se cansa de tanto cambiar, estoy aferrada a no perderme, cayendo en una negación que me termina cambiando por completo, perdiendo así, el camino recorrido, quizás más atrás. El cuerpo se va pudriendo hasta reconstruirse en un ser diferido con mis nombres y apellidos.




 Y ya puedo identificar otro cambio, por que le tengo miedo a que llegue otro domingo

lunes, 24 de octubre de 2011

Fragmento ...

Le quito la ropa, no opone resistencia el hombre hediondo, es más, con una de sus manos busca entre mi cuerpo la entrepierna, ya con el pecho descubierto no resisto deslizar  mi lengua en medio de su pecho, mi saliva deja una marca de pequeñas chispas plateadas, marca mi camino a seguir .Ya encima del él, sintiendo su sexo fuerte, apretando mis nalgas, uno mis manos alrededor de la boquilla [De la botella de ron], levanto mis brazos lo más alto que puedo, abro al máximo mis parpados y con un movimiento vehemente, clavo en medio de su pecho y lo giro, los ojos del vagabundo se abren sorprendidos, su boca muestra unos dientes  amarillentos, repito la acción  una, dos, cinco, nueve, mi rostro se empapa de sangre fresca, diez, trece, quince, el tipo se deja de mover , veo como su mirada se torna opaca y dura, sigo clavando, deseosa de escuchar sus costillas romper ¡Crash! Como aquel día en el salón de clases, como aquel día en el campamento, donde ame por primera vez un cuerpo, donde vi ese pequeño corazón desistir de latir.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Triple siete (parte 1)

Entre pasillos bien alumbrados, pisos alfombrados con formas geométricas de color rojo en fondo beige, ante la puerta de mi habitación frente al número doscientos quince, donde el dorado había perdido brillo, ahí, saque el arma.
Hace dos semanas agarre mi destartalado automóvil, en dirección a… algún lugar. Empaque botellas de alcohol, cerca de veinticinco cajetillas de cigarrillos, dos cajas de aspirinas y una sombrilla, quizás llueva.
Manejaba borracho, dormía entre vomito, mi cuerpo temblaba cada mañana, en el quinto día aparque el armatoste en una fonda de paso, una camarera grasosa con mucho maquillaje se acerco con una sonrisa llena de asco, antes de atenderme, me advirtió que no recibiría la orden hasta demostrarle que tenia capital para consumir, de mi billetera tire un cien al adoquinado…
Toda la comida me supo a vomito rancio, pero el café logro despertarme, sin darme cuenta hablaba con un hombre, o bueno, el hablaba conmigo.
Mis dedos sostenían un tabaco, el humo lastimaba mis ojos, pero solo así, podía mantenerme sentado sin vomitar. Quería irme, el hombre balbuceaba, su aliento era peor que el mío, vestía un traje barato color verde, era viejo, había varías manchas en su pantalón,  este le quedaba tan zancón que podía ver sus calcetines negros con rombos blancos, llevaba una camisa amarillenta y una cruz de plata alrededor de su cuello; unas grandes entradas intentando ocultarse tras cabello prestado, su gran papada se columpiaba al final de cada frase. No prestaba cuidado a lo que hablaba, pero gozaba observar la mancha oscura en su incisivo izquierdo, pasado algún tiempo, cerró la boca, sentí su mirada esperando una respuesta a una pregunta sorda.
-¿Qué dices mano?
-Ammmm…- Me sentía tan desubicado, preste tan poca atención, que apenas reconocí el tono de su voz, asentí dudoso con la cabeza.
-Vientos, ¿Salimos ahora? Nos iremos en mi camioneta, deja tu chatarra o no te dejaran entrar, me llamo Gastón, ¿Tu eres?...
Me siguió hasta el auto, ayudo con mi maleta, antes de dejar las llaves puestas revise minuciosamente entre la suciedad: encontré varias monedas, fotografías rotas, botellas, latas, tres destapadores y dos encendedores, abrí el maletero, saque mi Walther 22 y una pequeña maleta, con todos mis papeles.
Gastón me esperaba, ya sentado en su silverado color plata, camine lento, justo con el sol saliendo a mi espalda, me di cuenta de que quizás lo que esté haciendo sea un error, pero  no tenía mejor lugar a donde ir, al menos el tiene un plan, al menos si muero, no será a manos de un completo desconocido.
El camino fue tortuoso, al menos para mí, la cruda se negaba a pasar, ni siquiera después de media caja de aspirinas, Gastón encendió la radio y no dejo de cantar country, me conto que vivió quince años en Texas, se fue de mojado a los veintidós, dejando a su mujer en el estado de México con dos hijas, al llegar a los Estados Unidos, olvido por completo el poco amor que le tuvo, encontró fácilmente un trabajo, el cual le daba tiempo suficiente para embriagarse cuatro días a la semana, consiguió la nacionalidad casándose con “Linda” una señora viuda de los suburbios, estuvo con ella casi tres años, hasta que murió, gracias a esa relación tuvo varias amistades, con los que aun tiene contacto.
-Como te decía, vamos al casino de un amigo, está cerca de la frontera, falta poco, pero antes iremos a un motel, a que te des una ducha y compres algo de ropa, con esa pinta no pasaras del portón y a mí me pondrán en la lista negra por traer a alguien sin dinero -Gastón detuvo la camioneta y apago la radio, su mirada era dura… -por cierto, ¿Tienes efectivo?
-Sí, tengo algunos ahorros en mi maletín, los de toda mi vida.
Sin decir más estuvimos doce horas en carretera, nos quedamos en el motel “Quinta Inn”, pasamos ahí la noche, en la mañana buscamos una tienda de ropa; compre algunas playeras, calcetines, ropa interior y un pantalón de pana café. Hablamos poco, cuando preguntaba por mi historia, me limitaba decir – es largo de explicar-.
Estábamos cerca de la frontera, cuando le mencione que no contaba con visa, a lo cual Gastón soltó una gran carcajada, a los pocos metros se desvió hacia la izquierda, un camino que levantaba considerable cantidad de tierra, así durante una hora, a lo lejos se veía un edificio alargado color blanco, el sol le daba un brillo extraño, en medio del desierto, llegue a pensar que era un espejismo muy elaborado.
Casi en la entrada dos hombres nos impidieron el paso, Gastón mostro una tarjeta que tenía en el  maletero, preguntaron quien era yo, a lo que Gastón respondió - Un amigo, es de confianza-.
Entramos, después de un pequeño jardín estaba la recepción, Gastón pidió dos habitaciones “como las de siempre”, estaba algo confundido pero preferí dejarme llevar. Tenía la habitación doscientos quince, ahí el tipo del traje barato se separo de mí, antes de entrar al elevador me grito: -Nos vemos en el casino-, haciendo un ademan de despedida con la mano, sin siquiera verme.
Vi mi llave en la mesa de la recepción y aun botones con mi maleta. Ya en el segundo piso, había dos pasillos alargados, el botones me indico a la derecha, lo seguí  mientras observaba las imitaciones de pinturas famosas que estaban en las paredes, me hicieron entrar en recuerdos que intentaba evitar desde la semana pasada, lo cual me hizo chocar con el adolecente, vire mi rostro hacia la derecha y ahí estaba el número doscientos quince en letras doradas, introduje la llave, una brisa seca llego de golpe a mis pulmones.
Dormí casi todo el día, pase muchos días durmiendo en mi carcacha roja, la cama del motel era dura y de olores raros, después de tanto tiempo, pude dormir en una buena cama. No desperté hasta el día siguiente y no me levante más que para pedir  comida al cuarto en dos días más. En el tercero, a las seis estaba ya en la puerta del casino, con los bolsos llenos de cambio.

lunes, 1 de agosto de 2011

Hola, me llamo _____.


No soy blanca, ni afrodescendiente, ni indígena o asiática, podría entrar en la categoría de mestiza. No creo en el islam o budismo, aunque crecí en un seno católico, Dios me vale un pito. Los cristianos me dan dolor de cabeza y otras sectas, me dan miedo.

No le voy al América o a las chivas, ver a once jugadores persiguiendo a un balón no produce en mi gran euforia. Tampoco el baloncesto ni una carrera de cien metros; aunque disfruto las carreras en hielo, ese mover de glúteos me hipnotiza.

Me aburren las películas de acción y las de terror me da risa; los melodramas pueden hacerme enternecer y si hay mucha violencia, no puedo cerrar los ojos. Si estoy en mi casa, no me gustan que las películas tengan comerciales y en el cine extraño el medio tiempo.
A veces trago, como si no hubiera un mañana: odio el pimiento, el apio y la pancita. Por lo único que voy a algunas reuniones familiares, es por la comida ¿Algunas? Hay olores que me recuerdan a mi infancia, como el de quemado, mi hermana hacía al principio mal de comer. El pan puede ser mi perdición o la única opción de alimentación en una casa desprovista de más comida.

No me agrada limpiar mi casa, pero hasta yo tengo un límite en el caos. No me baño, a menos que salga y si de mí dependiera, no me cepillaría el cabello. Me obsesiono con las manos limpias y con la suavidad de las mismas, quizás no sean muy hábiles, pero  acariciarlas con mis labios, podría ser mi peor obsesión.

Detesto las matemáticas, pero el número 8 es mi preferido. Quisiera entender el tiempo, pero no medirlo. Tengo alma de humanista, pero estomago de científico. Las ingenierías me son inútiles, aunque sé que sin ellas no viviría llena de comodidades.

La música me llena, pero no se ni un maldito acorde, a veces pienso mi vida como una ópera, la gorda aun no sale a cantar, que siga la función.

No me gusta el sexo tan explicito, pero creo ser sádica, el dolor puede llevarme a encontrar un placer extraño, me llena ver el dolor de mi pareja, no excesos claro. No discrimino entre hombre o mujer, pero si lo hago ya en los detalles de cada persona. El orgasmo entra de muchas maneras, aun busco el que sea en espiral.

No soy moralista o eso intento al menos, no sé bailar, no me gustan los antros, ni el ruido excesivo, no canto bien, no pinto bien y escribir, sé que puedo hacerlo mejor.


No soy alcohólica, pero me encanta el tabaco, no soy flexible, pero puedo moverme lo suficiente;  no soy corrupta, pero digo muchas mentiras.


Me han amado, pero ahora me pregunto si yo un día lo haré.



                               No sé quién soy, pero sé que no soy.

domingo, 10 de abril de 2011

Complejo.

Me siento como una lesbiana cortada entre los brazos de un hombre que no me da nada o una heterosexual hipócrita y perdida entre pantaletas femeninas, me siento incompleta, compacta, arruinada.
Cuantas veces no escribí eso para mandártelo, cuantas veces no quise gritarlo justo cuando todos veían la tele o a mitad de clases mientras el profesor iniciaba un chiste seudointelectual, pero no, siempre lo guardo para mi, hasta ahora, espero.
Me excitó cuando estoy con hombres, me gusta besarlos, olerlos, tocarlos, me gusta gemir el orgasmo que invade mi cuerpo cuando me penetran sentirlo cerca, caliente, duro. Me gusta que terminen, que me abrasen dormir a su lado y respirar cerca, me gusta su cuerpo en fricción aveces fuerte, aveces suave, me gusta mirarlos y sonreír e imaginar las posibilidades de nuestros encuentro, pero...
¿Qué puedo decir de las mujeres? Mis experiencias son lejanas, difusas, ajenas en muchos niveles  y sobretodo fugaces, entre el suspiro del orgasmo  parpadeo para descubrir que acabo, mis ojos grabaron ningún recuerdo dentro del cerebro,mi boca seca entre gritos ahogados, la sensaciones que entraron por mis poros fueron contradicciones entre el tiempo y  placer, termine sola, con frío en una cama enorme o en un sillón o quizás entre otros cuerpos, pero sin un abrazo, sin fricciones que me marquen una sonrisa.
En las mujeres hay algo imantado que no deja que me aleje, solo pensar estar en la entre pierna de alguna, sentir los senos, mordisquear su cuello, saborear la piel, dejarme impregnar por el olor de sus besos, escuchar la música que sale de su disfrute, todo eso hace hablar a mi sexo, sus palabras siempre son las mismas, retumban dentro de mi: ¡Tómala! 
Disfruto estar con hombres, es cierto pero siempre hay un momento en la faena que mis ojos desvían la mirada del cuerpo ya este encima, abajo, atrás , alado, mis ojos lo desenfocan, lo atraviesan o lo evitan para sumirse entre una niebla espesa de pensamientos aleatorios, el resto de mi se convierte en un ser de respuestas autónomas u mecanizadas, regreso de ese coma poco a poco, para descubrir que los ojos de aquel ya están desorbitados y cansado, por mas que intento enfocarme hay un pensamiento que siempre distraerá el acto.
Posibilidades, se que hay muchas, pero la satisfacción consciente o subconsciente esta en contra de disfrutarlas todas, pero no me susurra la respuesta, ni da pista, frustrada seque  entre esa decisión sin tregua o equilibrio cualquier dirección que elija no estará acompañada por puntos suspensivos. 



jueves, 11 de noviembre de 2010

...pareja

Ya no hay uñas que pueda comer hay suficiente esmalte entre mis dientes, ¡No te quites la playera! despertaras a mi contra parte, la que no se niega a sentir.


Estas sentando en la sala, yo en un pilar alado del reloj que no dejaba que pensara, me recordaba como poco  a poco la vida se consumía.


La ventana abierta hacia revolotear un vestido colgado en el perchero, lo veía bailar juguetear con el espacio, escuche tu voz que me decía: Pontelo, pero no salgas del cuarto. Te sonreí y obedecí, sabes que te haría caso aun si me pidieras matar a alguien, comenzamos el juego, destruimos el departamento, las paredes eran demasiado delgadas el ruido de guerra traspasaba a los otros pisos, pronto los vecinos vinieron a quejarse, nunca les abrimos nos quedamos en el piso desnudos abrazados y viendo el techo.


Me pare a cerrar la ventana, hacia mucho frío estaba oscuro afuera y seguían tocando la puerta. Fui ala cocina, abrí el refrigerador y como sospechaba, solo había una rama de epazote viejo y leche pasada.
Sufriendo hambre, me senté en el sofá, te observe tirado en el piso escuche tu respiración, casi ronquido, tu espalda estaba arqueada,  tus vertebras sobresalían, de una mesa. Alado del sofá tome un cigarro, busque con que encenderlo al no encontrar regrese ala cocina y prendí la estufa ya no tenias gas, el silbido de la hornilla se fue haciendo cada vez mas tenue hasta casi desaparecer, regrese al sofá con el cigarro en la boca. Me pregunte que hacia contigo, no habías acabado la carrera y eras un soñador, yo era mas terrenal y hostil tus amigos me odiaban y mis amigas te llamaban hippie, si estábamos mas de 24 horas juntos comenzaban discusiones sin base alguna, eres borracho y te gusta la marihuana en cantidades industriales, bastante flojo y tu ritmo de vida tan relajado no coincidía con el ajetreado trabajo que llevaba cada día de la semana, excepto los miércoles, nuestro día.


Te despertaste, tus brazos buscaron la figura femenina, ansiosos de un abrazo, te levantaste y me buscaste con la mirada, te diste la vuelta y cuando tus ojos se posaron en mi una sonrisa honesta y enorme surgió, sentí escalofríos, te sentaste en el piso, nos observamos largo rato, comenzaste a reír, y entre esa risa te levantaste fuiste por tu  saco de pana café, chiflaste acto seguido unos cerillos golpeaban mi cuerpo, cayendo en mis piernas, te acercaste, me besaste la frente y susurraste un te amo que fluyo por todo mi cuerpo, llenándome de energía, por fin supe por que estaba a tu lado.

"Lo que soñé pintando"

En tu cuarto, se siente frío observo tus cosas, hay una linea delgada de polvo cubriendo la parte de arriba.
Te veo en la cama, alado tu silla, tus pies.
La cama vieja a la que estas sujeto por las noches me advierte.
Tantos años en la misma silla, en la misma posición ha sacado llagas en tu cuerpo un cuerpo deformado y compactado.
La enfermedad que desde niño fue impidiendo que corrieras, para colmo autista, veía tus ojos al jugar eras feliz de caminar aunque sea con plastilina. Vi el dolor en tus gestos cuando tus manos comenzaron a fallar esas manos largas, delgadas y suaves, me encantaba tocarlas, observarlas aunque tu me aventaras no te gustaba que te tocara, solo  en mi padre confiabas.
El bocho verde te transportaba a un mundo que jamas alcanzaríamos, mi padre sufría amándote, cada vez mas cansado, cada vez mas pobre.
Por ti fui por primera vez a una galería de arte, daban refresco y pan con algo negro arriba, sabia horrible, no recuerdo tu cara, pero de seguro fue de orgullo, la exposición llevaba el nombre que tu sugeriste, lograbas  que la gente te respetara, igual que yo, no te gustaba que te vieran con lastima. Trataba de no jugar a tu lado, me veías con cierta envidia, no sabia como acercarme a ti, si lloraba tu reías, perdón por no ser la mejor hermana.
Un día tu cuello no logro sostenerse, tu movilidad disminuyo aun mas, lo que todos temían, la enfermedad avanzaba y pronto llegaría al estomago, después...
Se borro tu sonrisa, ya no decías tantas groserías en la iglesia, ya no decías tantas mentiras ni le jugabas bromas a las personas, las ganas de vivir se iban con la distrofia de tus músculos.Pronto todo empeoro comenzó a colapsar tu cuerpo deformado y compacto.
Recuerdo tanto esa noche, me dolía el estomago, estaba de malas, no quise despedirme, mi padre me obligo, de haber sabido.Mi hermana, tu gemela,acababa de regresar de la playa, le dolía el cuerpo, no sabia por que decidió dormir temprano y descansar un poco.
Era una día mas de escuela, mi hermana ya recuperada discutía conmigo, como siempre, mi padre abrió abruptamente la puerta, estaba en bata y bañado en lagrimas, gritamos, el se limito a decir: Murió en mis brazos.
La cara de mi hermana se descompuso, yo no entendía, papá nos abrazo me transmitió su tristeza, me recordó cuando me dijo que mamá ya no regresaría del hospital, llore hasta que se fue gemí y aun con mi corta edad maldije al Dios de mi abuela paterna, mi hermana me apretó de los hombros, sus ojos eran rojos llenos de agua sin posibilidad de escape, su mirada llena de ira hacia nada en especifico, su boca se abrió y salio un bajo y cortado: No llores, mi papá nos necesita fuertes.Le hice caso.
Aquí estoy en tu cuarto defrente a tu cuerpo, tu piel se torno violeta moví tu pierna, no respondiste, nunca había visto un cadáver, tenias los ojos cerrados y los labios resecos los peluches en tu cabecera también dejaron de tener vida.
Toda la noche estuvimos en un lugar de tonos blanco y negro, nos veían con tanta pena, quise ser la fuerte y sonreír, mentirle a mis sentimientos resulto fácil al menos en un principio, no fui ala escuela en una semana. Mi padre no pudo ocultar la mezcla entre alivio y tristeza.
Aun veo a mi padre hablando con mi maestro de cuarto, ver por la ventana como se alejaba sin despedirse.
Eres alguien ajeno que estuvo en mi infancia, me marcaste pero no recuerdo un día completo contigo, nuestro padre aun llora tu ausencia, ir al cementerio cada año le daba alivio, yo, no entendía que estuvieras ahí, solo veía una lapida blanca con letras doradas y así miles y miles, solo cambiaba el nombre, vi como te enterraban en ese lugar la familia aventaba flores, todos de negro, todos con caras duras. Desde ese día no me gustan los abrazos, desde ese día mi corazón se oculto para dejar de sentir.
Veo tus manos, veo tu cuerpo deformado y compacto, quiero llorar, ¿Soy una mala persona por negarte? No quiero que todos se enteren de ti, eres demasiado intimo aunque ya no te puedo ocultar. Tengo miedo, el mal esta en mi código genético, te ame, te amo pero no te extraño.





lunes, 1 de noviembre de 2010

Tuve una pesadilla.

 Tenías aprisionadas con ambas manos  las medias  sujetas a mis muslos. Era un cuarto, que lo pensaba oscuro, su baja temperatura contrastaba con el calor de nuestros cuerpos, los dos en un principio de negro sobre sabanas blancas, después carne sobre perla. Mi cuerpo te necesitaba, nunca vi tu rostro, no importa, ya me aprendí tus gestos, mis piernas con nuevas texturas abiertas, abrazándote fuerte, empujándote. Sentía tu piel blanca, dura, joven; tus piernas temblaban y tu torso intenta el ángulo adecuado para empezar la faena.
No hay sonido alguno, al menos no en mi recuerdo, es una escena muda con calibrados sentidos que me  describían sin tener que estar allí, me llenaba de la mezcla de aromas a cigarrillo, sudor y calentura que tu piel expedía; Tener el sabor de tu boca, de tu lenga un sabor a alcohol, lujuria, que se junta con mi saliva, observar como tus manos tocan repetidamente mi entrepierna y como las mías con impotencia estaban impedidas por el temor de no saber que hacer, no soy primeriza pero el tenerte tan cerca, el saber que mis lentes son empañados por  tu aliento, eriza mis vellos.
No había nadie más que nosotros, rodeados por una red humosa de las pasiones que se apoderaban  hasta consumirnos, sabía el contexto del sueño, que día era, el por que de mi vestimenta; de la falda que  durante la noche intentaste a toda costa levantar, la camisa que mostraba un pecho en el que aun rebotaban viejos gritos de amantes enterrados.
Tus movimientos que me hundían mas a la cama, el ver tus dientes ante un rugido en silencio, tus venas brotar… al cerrar los ojos para poder dar el último aliento  mientras distingo el tronar de las medias hace que me despierte asustada ¿Por qué? La confusión entra en mi, me taclea, me atraviesa, ya no se si esto fue un maravilloso sueño o el inicio del infierno.

sábado, 9 de octubre de 2010

en donde no te encuentro

Hay verdades que estrangulan tu conciencia que se acobardan al verla tan cerca y aunque sabes que son inevitables las evades con tal de no enfrentarlas, así es mi relación contigo, quiero que sea real, creo que tu no la dejas, quiero correr y liberarme de ti, de tus ataduras que solo me hacen caer, junto a ti claro.
Déjame ahora ser libre  o déjate ser libre yo estar, feliz por ti... me importas mas tu ahora, te sueño entre mi regazo y quisiera tenerte, no para retenerte solo para comerte en un infinito placer, saborearnos y que se impregne no me ames solo tenme .... en una verdad que sabemos que no existe.

miércoles, 28 de julio de 2010

Mentiraaas, tu me enamoraste a base de mentiras (8)

Ademas de ser una gran canción con toques ardidescos muestra una gran realidad, pero ... por que?
Desde que nos arreglemos para ir a "ligar" , las múltiples "mentiras piadosas" y nuestro propio cuerpo (en las mujeres) hace que a ojos extraños, engañemos.
Las hormonas y diferente cosas en el cuerpo femenino hace que durante unos días cada mes (por la fertilidad) nos hace mas simétrico el rostro (un signo de buena salud genética) ademas que suelta feromonas, para ser irresistibles al sexo masculino.
Los hombres en vez de eso hacen sus engaños de una manera mucho mas visible, mas cínica mostrando su fuerza bruta y su poder.
Ya que esas artimañas funcionaron, empieza la lucha de poder en el cual se demuestra que rol llevaremos en la relación y ahí lo bueno llega con las mentirillas que es lo que nos importa en esta entrada.
Nota: Estaré hablando específicamente de una relación heterosexual.
Empezare con las mujeres, que en verdad, somos las maaas complicadas.
Somos mas inteligentes socialmente (culpen ala ciencia y no a mi por tal afirmación) crea a un ser controlador, manipulador y claro mentiroso cegadas por el control creemos que tenemos razón y hacemos todo para cambiar la situación cuando no lo tenemos, ya sea con sexo o con tortura psicológica haciendo que el hombre se sienta sumamente culpable u orillado por las circunstancias a darle el avión y hacer lo que ella diga.
Todo lo que digamos en nuestros días usualmente es mentira, dicho por el monstruo hormonal.
La mayor arma es el hecho que nosotras (usualmente) de manera mas fácil podemos controlar el llamado libido.
Con una simple lagrima podemos hacer que el hombre colapse y diga o haga todo.
Siempre estaremos en lucha con la único enemigo que interfiere en los planes que tenemos de nuestra pareja, su madre.
Exageraremos su superioridad sexual y de fuerza bruta.
El hombre, para mi es bastante difícil de clasificar, (no quiero caer en una descripción discriminatoria, ademas que el hecho de no tener pene hace que mi percepción falle) pero por mi corta experiencia son de mentiras mucho menos elaboradas y por consecuencia es mucho mas fácil alas mujeres descubrirlas, debo de admitirlo se toman las cosas mucho mas tranquilo y si puedo decir son vale madres
El hombre tiene como arma el tan llamado amor como manera de control

La mentira y la manipulación son bastante importantes, esta entrada no es para erradicarla, de hecho sin ese rasgo, no seriamos lo que somos.
Desde que nos damos cuenta que no todos piensan como nosotros la posibilidad de mentir aparece como un estandarte de opciones, abierta a nuestro libre albedrío hace que todo valga la pena, somos una especie hecha para transgredir los tabus sociales y hasta podemos engañar a nuestra propia naturaleza.
Nuestra educación se basa en mentiras, desde el coco, la mano con pelos y las religiosas estas refuerzan nuestro propio (no se como llamarlo) "instinto" del timo nos ayuda a poder convivir en un sociedad llena de normas donde el fingir y engañar es parte fundamental de la misma y sin ella seriamos incapaces de sobrevivir, por que creen que a los que llamamos "Locos" son usualmente los que no quieren o pueden mentir

Creo que una frase que nos describe bastante como son las mentiras de cada género es:
La mujer finge orgasmos, el hombre relaciones

A que conclusión llego... que si la mentira esta en toda nuestra vida, por que la dejaríamos fuera de la cama.
El amor es solo una fase de todo este engaño (lo queramos o no).
Si una pareja con características de timadoras crearan un ser lleno de armas sociales (no quiero decir que lograra la felicidad).
Llegaría a creer que la vida es una gran timo y la muerte es el final del chiste.

Estuvo bien larga esta entrada >_<

Nota2: Si, acepto que pongo muchos estereotipos ¬_¬ por algo existen no?
Si alguien se ofende o cree que estoy en un error hagan lo saber no podre hacer mucho...al final es mi humilde (o no)opinión
No tomo en cuenta las relaciones homosexuales por que no he vivido en carne propia una así que seria hipócrita y algo idiota intentar explicarlas
El hecho que sea mujer no quiere decir que no vea lo arpías que llegamos a ser
También deben de culpar a Lupita D'alessio y a monstruos verdes que hicieron que un simple debraye taciturno se saliera de control


viernes, 23 de julio de 2010

Te lo di

Cuando empezamos nunca pensé que me importaras tanto, nos vimos llorar y gritar disfrutar y pelear... amar y sufrir?
Gracias, solo quisiera verme como ves y quererte como me quieres.
Así es, se que tu sientes mas, pero créeme lo que siento es verdadero alguien tenia que sentir menos pro que sino no saldríamos de la cama.
Se que dudas de mi, pero cada momento me enamoro mas aunque cuando te alejas veo todos tus defectos, cuando estas cerca se que no importan y hasta se que sin ellos no te amaría
Ambos sabemos que tendrá un fin, nosotros decidiremos las condiciones de catástrofe o posible amistad.
Se que no leerás, quiero expresar ciertas cosas:
No quiero dejarte, aunque se que lo haré
Quisiera decir que no te lastimare, pero sera inevitable
Dejaste en mi una marca muy profunda la cual me hace ser una mejor persona
Tu me sacaste del lodo y me encaminaste a todo lo bueno que ha estado pasando en mi vida
Haces que sonría y me sonroje, que me enoje y que harte, que moquee y que sea violenta, que experimente el placer y la lujuria, que quiera matarte y matar por ti dime tu si eso no es amor.
Me encantaría que no fueras tan niño y que yo no fuera tan señora y nos dejáramos querer así hasta que nos extingamos y sigamos viviendo deseando que dure un poco mas.
Has sacado la melocidad que jamas pensé que existiera en este ser tan ácido.
No quiero decir que me gustaría que dure para siempre por que si así fuera se que dejaríamos de ser felices.
Te deseo y no vacilo en que lo sepas, lo que nunca te diré es que cuando estas lejos es cuando mas necesito de ti.
Espero haber dejado algo mas en ti que un mal sabor de boca o una buena cogida (o mala) que aprendas de mi un poco mas de lo que yo aprendí de ti que y en tu próxima relación ella te ame mucho mas.

jueves, 22 de julio de 2010

Con un rotundo no

Te extraño
Si, soy una marica por no decirte esto de frente.
Si, me tortura todos los recuerdos y todas las vagas fantasías que tuve en ese periodo de que tu y yo un día estaríamos juntas.
Si, he llorado tantas veces por ti que hasta mis lagrimas cambiaron de sabor
Si, he gritado mis silencios y maldecido lo que escuchas
Si, me quede sin aliento por ese beso, pero al poder respirar descubrí lo falso de ese gesto
Si, aun duele saber que tu sombra se alejo hace tanto tiempo
Si, soy patética por que sabia que nunca fuiste, ni seras
Si, todavía cuando te veo sonrió
Si, aun tus ojos me amarran
Si, se que estas llena de mentiras y falsas esperanzas
Si, no soy pendeja
Si, aun te amo
Pero...
No me arrepiento y se que lo volvería hacer por que eres la única que me hace sentir mas allá de todo mal y de todo universo eres capaz de llevarme a los lugares mas oscuros, heces que cuando me mire al espejo, pueda soportar esa imagen por que he querido pensar que un día tu sentiste lo mismo por mi.

PD: Espero que esto no quite seriedad ala entrada de abajo
PD2: ya ven, no soy frijida jajaja