lunes, 11 de julio de 2011

Sobrevivir en un hospital, en sencillos pasos.


Es evidente que todos en algún momento, por más triste y desafortunado que sea, tendremos que lidiar con la burocracia y demás detalles incómodos de un hospital y como yo llegue en ceros, quiero que al menos mi experiencia sirve de algo. También para proyectas mis traumas, debo admitir.
Estos consejos que si ami me los hubieran dado, no hubiera pasado por tantos problemas.


1°Sonríe 
     Se que bajo las circunstancias por las que estas, tu humor no será el mejor y con razón, aquí hay de dos sopas: o te portas lo más mamón(a) y con prisa (si gritas un poco, que mejor) o muéstrate amigable, aunque por dentro les estés mentando la madre, al final el personal del hospital controla tu estancia y podrían salvarte y ayudarte en muchas circunstancias.


2° Los azules
     Te enfrentaras en todos los rincones del tedioso hospital a seres negligentes, sexistas, sedientos de poder con uniforme azul, muchas veces frustrados y con baja autoestima.
     En la entrada te pedirán identificación y de preferencia no lleves una mochila bultosa, si no quieres que metan mano en tus cosas personales. Hazles pensar que importa lo que te dicen. Si te dicen algún chistorete del mal gusto, al menos volteaos a ver, dales el avión lo más que puedas.
     Esto es en la mayoría de los casos, también me tope con buenos seres humanos que son eficientes y comprensivos, pero  lamentablemente son muy contados.


3° Pregunta y di gracias 
    Es evidente que no sabes donde esta tal o cual cosa, es crucial preguntar de manera correcta, por que en la mayoría de los casos el personal no te sabrá responder del todo o su respuesta será seca y algo arrogante, si esto es así los familiares (que un día estuvieron igual de perdidos que tu) te sabrán orientar mucho mucho mejor, elije a las  mujeres, muy "doñas" y metiches, ellas serán amables e incluso te dirán más de los que necesitas, si esto pasa sonríe y compórtate como si tuvieras mucha prisa y por más que digan o hagan algo estúpido,  más si tienes una actitud ácida como la mía, piensa en el punto uno o te darán datos erróneos y terminaras aun más perdido, créanme esto pasa.
    Agradecer es muy importante, como ya dije hay mucho idiota en el hospital, pero también son personas y que su comportamiento es, usualmente, por que están igual de jodidamente hartos que tu, si fijes una actitud positiva y además dices gracias, las puertas de la amabilidad burocrática se abrirán para ti, llegaras más rápido a todos lados y te ahorraras corajes innecesarios para ver a tu familiar o amigo.


4° Introducir cosas prohibidas
    Relanjense, no les estoy diciendo acerca de bombas o dildos. En la gran mayoría de los hospitales hay algunas cosas prohibidas ya sea comida ( hablo en estricto para el uso del familiar) o cuestiones que tu paciente necesita y que las enfermeras se rehúsan a que introduzcas, pero que una vez dentro no pueden decir nada: libros, almohadas, aparatos electrónicos,etc. Lleva una mochila pequeña e introduce las cosas poco a poco. Mantén un rostro calmado por que mucho personal huele la culpa e inmediatamente soltaran la frase: Haber joven tengo que revisar la maleta. Y ya te jodiste si eso pasa, aunque si te comportas agresivo en algunas ocasiones sorprendes a aquellos personajes hartantes y lograras introducir lo que quieras, pero esto se aplica solo una vez en emergencias grandes, por que si lo haces todo el tiempo, te ganaras el odio de tooooodo el persona.


5° Maña
    Como en todo, la burocracia tiene muchos agujeros negros, muchos conocidos que ya se la "sabritas" en estas cosas lograron hacer lo que quisieron en el hospital.
    Inspecciona el hospital cuales son las entras, siempre hay una solitaria y con policías despistados y distraídos, si intentas introducir amigos para acerté compañía, hay opciones para poder infiltrarlos busca horarios, has investigación de campo, de nuevo las ñoras que están ansiosas de chismear serán tu mejor arma para conocer de lleno las posibilidades de engañar.
   No diré mucho sobre este punto, por que cada lugar es diferente y no quisiera dar malos consejos, pueden complicar  aun más e incluso hacer que se te prohíba la entrada, pero en esto influye la actitud y la habilidad de aquellos timadores.


6°Machos
   Esto va mucho más hacia las mujeres. Dentro del hospital hay demasiados hombres que te verán como objeto sexual y que no dudaran en demostrártelo si puedes utilízalos, pero nunca, nunca les sigas el juego o tendrás sobre ti a seres despreciables, si esto pasa, no dudes en decirle todo lo que piensas, huy y que mejor frente a muchas personas, todos los que están en el hospital tienen una empatía poco usual, llegando a ser incomoda, pero en este caso te sacaras de encima a un idiota y de paso lo humillaras de manera publica, dejándolo casi cagándose de vergüenza, sonríe en ese momento y disfrútalo.


7° Entretenimiento
   Se que será difícil pero tienes que llevar algo en que distraerte, si tienes que esperar o si te tienes que quedar toda la noche, un libro, un cuaderno y pluma, aquí aplica el clásico sudokú, crucigramas  etc. Con tu paciente pues platicaras con el, pero si tienes que quedarte mucho tiempo tendrás que tener otras opciones, ahora con la tecnología los celulares realmente son una salvación, pero lleva tu cargador o acabaras frustrado e incomunicado.Si tienes que esperar y no necesitas estar en un área especifica, busca al rededor del hospital, usualmente encontraras algún lugar escondido, alejado o al aire libre donde podrás descansar de todo y de todos. 
No se a ustedes pero puedo llegar a enloquecer entre multitudes.

sábado, 14 de mayo de 2011

La chica en doble pupila. parte 1

Mis parpados lagañados se separan, la luz se expande hasta llegar como pulsaciones eléctricas a mi cerebro, que man las pesadillas y rumores... despierto.


Las extremidades se niegan a moverse, ellos aun sueñan, por algunos momentos me limito a ver el techo viejo techo blanco ensombrecido por la luz natural, dudo estar despierta.


Los tímpanos comienzan a vibrar al ritmo marcial del exterior, acaricio mi rostro para quitarme la mascara nocturna, me levanto poco a poco.


Un leve dolor de cabeza esta presente desde hace algunos días, todo buen humor termina por consumirse entre la incomodidad de los ácaros caídos.


Camino hacia el baño, la perilla esta fría, sin el uso habitual, las cosas y los cuerpos se pierden. Un olor ácido me recuerda que mi hermano llego tarde anoche, enciendo la luz, innecesaria pero precisa. 


Observo mi rostro dimensionado a la inversa, mi cerebro sucumbe ante la idea, que ese el reflejo me pertenece; abro la llave...

domingo, 8 de mayo de 2011

Funesto.

De nuevo estoy contra la pared. 


De nuevo me encuentro en un rincón oscuro, castigada por mi propia torpeza, ciega y vacía.


Por momentos ingenua, por momentos rapaz, persiguiendo un cuerpo difuso, lejos, siempre lejos parece que no se mueve pero si me detengo, dejare de verlo.
Intento tras intento, de mi boca no salen palabras, solo sonidos guturales agonizantes, espaciados y secos.


Me se como una olla exprés, ignorante a lo que hay dentro, ajena, negando el calor que me consume lentamente. De vez en cuando el calor deja de ser fluido pesado y espeso, se transforma en vapor que se va expandiendo constante hasta  chocar con las paredes y empujar los bordes, no respeta sellos que aveces llamo negación, otras distracción y algunas más, derrota.


Cuando logra salir, siempre es de manera abrupta y violenta, mi cuerpo se convierte en un lugar húmedo y caliente, cada poro dispara verdades, mi boca se humedece con el poder de expresar cada sentimiento atreves de un nuevo vocabulario sin aprender pero ya sabiéndolo utilizar para sentimiento conocido aquellos tan temidos alojados entre mis piernas y otros orificios y esquinas  deseosos. La realidad pesada deshase mi ropa y mi piel hasta quedar expuesta por algunos instantes. Pero antes de poder sentir la razón entre mis ardores corpóreos, las paredes comienzan a reconstruirse, algo más gruesas, los vapores desaparecen y la temperatura baja hasta el punto donde lastima percibir la calidez ajena.


Ya reconstruida, fría, "fuerte" con vendas en los ojos con música ensordecedora entre mis oídos, la boca se obstrae, casi para desaparecer en espera de una nueva gota de cordura.


Sostengo una mirada dura en el horizonte familiar pero con tintes diferentes, cada vez más opacos, alguien a los lejos corre hacia mi, tiempo de iniciar la marcha.

domingo, 10 de abril de 2011

Sinfonía nocturna

Corro, me escabuyo, me interno en los mas profundo de mi mente, la luz del cuarto me atraviezan las corneas, trazando el camino interno.

Suspiro imaginando que mi lengua se libera de prejucios, empuja palabras que dan las frases que inician la confesión que ahora desearía hacerte.

Estoy seco por fuera, por dentro el agua ahoga mi sentido común, los colores se mezclan a cada paso que doy hasta volverse una masa amorfa de miedos y soledades.

Miedo, si mucho miedo, la nuca se me eriza a cada oprtunidad de salir prefiero la oscura cueva a intentar salvarme de la soledad que implica esar ahí.

Frente al espejo desubro el parecido que tengo contigo, esos cachos colgantes que arrastran responsabilidades tan grandes, pero que me dejan siempre una ventana por la cual escapar, representan todo lo que detesto pero que no puedo dejar de ser, no me dejo... ser.

La  música aturde mis partes, me recuerda las posibilidades que deje atrás y  que ahora solo son  madejas empolvadas, debiles, putridas.

Al alba, justo cuando el frío atrae mas victimas, despierto ansioso que me lleve, pero no hay calor en mi, no hay que robar, solo espero entre sábanas de colores marrones, doy pequeños gritos, escucho como el frío se va bajando las escaleras, estremezco, me desmayo solo para despertar en la niebla de una realidad que me hacer vomitar por mañana.
Como quisiera gritarte esto, estamparte sobre la pared y ensuciar las paredes que con tanto ahinco redecoraste, estas justo enfrene, me sonríes, me ignoras, haces preguntas, esperas mi respuesta, sabes que te mentire. Un rito de ficciones que semana a semana nos obligas a llevar.

Quemandome los timpanos, la música reinica.

Complejo.

Me siento como una lesbiana cortada entre los brazos de un hombre que no me da nada o una heterosexual hipócrita y perdida entre pantaletas femeninas, me siento incompleta, compacta, arruinada.
Cuantas veces no escribí eso para mandártelo, cuantas veces no quise gritarlo justo cuando todos veían la tele o a mitad de clases mientras el profesor iniciaba un chiste seudointelectual, pero no, siempre lo guardo para mi, hasta ahora, espero.
Me excitó cuando estoy con hombres, me gusta besarlos, olerlos, tocarlos, me gusta gemir el orgasmo que invade mi cuerpo cuando me penetran sentirlo cerca, caliente, duro. Me gusta que terminen, que me abrasen dormir a su lado y respirar cerca, me gusta su cuerpo en fricción aveces fuerte, aveces suave, me gusta mirarlos y sonreír e imaginar las posibilidades de nuestros encuentro, pero...
¿Qué puedo decir de las mujeres? Mis experiencias son lejanas, difusas, ajenas en muchos niveles  y sobretodo fugaces, entre el suspiro del orgasmo  parpadeo para descubrir que acabo, mis ojos grabaron ningún recuerdo dentro del cerebro,mi boca seca entre gritos ahogados, la sensaciones que entraron por mis poros fueron contradicciones entre el tiempo y  placer, termine sola, con frío en una cama enorme o en un sillón o quizás entre otros cuerpos, pero sin un abrazo, sin fricciones que me marquen una sonrisa.
En las mujeres hay algo imantado que no deja que me aleje, solo pensar estar en la entre pierna de alguna, sentir los senos, mordisquear su cuello, saborear la piel, dejarme impregnar por el olor de sus besos, escuchar la música que sale de su disfrute, todo eso hace hablar a mi sexo, sus palabras siempre son las mismas, retumban dentro de mi: ¡Tómala! 
Disfruto estar con hombres, es cierto pero siempre hay un momento en la faena que mis ojos desvían la mirada del cuerpo ya este encima, abajo, atrás , alado, mis ojos lo desenfocan, lo atraviesan o lo evitan para sumirse entre una niebla espesa de pensamientos aleatorios, el resto de mi se convierte en un ser de respuestas autónomas u mecanizadas, regreso de ese coma poco a poco, para descubrir que los ojos de aquel ya están desorbitados y cansado, por mas que intento enfocarme hay un pensamiento que siempre distraerá el acto.
Posibilidades, se que hay muchas, pero la satisfacción consciente o subconsciente esta en contra de disfrutarlas todas, pero no me susurra la respuesta, ni da pista, frustrada seque  entre esa decisión sin tregua o equilibrio cualquier dirección que elija no estará acompañada por puntos suspensivos. 



viernes, 25 de marzo de 2011

Tengo miedo de dormir

Los grillos ahogan cualquier silencio cercano, los ojos están llorosos de cansancio, pero temen descansar por lo que pueden encontrar al reaccionar.
Cambia de lugar conmigo, quiero dormir sin el temor de ya no encontrarme en donde estaba y como estaba, cámbiame el lugar para sentirme a salvo y bajar la guardia; la normalidad esta cerrada.
Quítame la lengua, el sabor amargo de la tristeza abarca todo lo que entra en mi boca.
Encarna mis ojos a tu cuerpo, las lagrimas pudrieron mis pupilas.
Destapame el corazón que eres demasiado grande para este espacio tan reducido.
Empujame, la inmovilidad de mis miembros atrofio mi mente.
Cántame, mis oídos se ocultaron para no recordar el sonido de la realidad.
Desgarra mi piel por que los escalofríos quemaron mis nervios.
Llévate mi voz, mis uñas y mis pestañas.
Estoy sola, el frío entra por las rendijas de la enfermedad de la nada... abrázame, los fantasmas del pasado rondan mi futuro.
Los sueños son tramposos, me hacen creer que es ficción, nunca me aclaran  si ya termino ¡Ya!, deja de temblar si es que puedes, gime, solloza.
Comete mis sentimientos, aunque sean amargas y con poca carne. Te extraño y aun estas ami lado quita la cortina de mis ojos y vete. 
Quiebrame que verte morir me enferma.


Tengo miedo de dormir, quizás despierte.

lunes, 21 de marzo de 2011

Repetición continua

Entre cierro las cortinas.Me desvisto dejando pegada al piso mi playera, mi pantalón, mi brasier, mi moral, mi pudor.
Frente al espejo observo cuidadosamente el cuerpo imperfecto, con las manos voy quitando sin prisa la capa de lo que me dijeron que tenia que ser, en verdad desnuda.Esta es una cita con mi placer.
Volteo hacia la cama, pasiva y a la espera, algo dudosa recargo mi cuerpo encima de mis prejuicios, los asfixio. Doy unas cuantas vueltas trato de asentar mis  deseos, después de un rato me detengo, mi mirada hacia el techo y los pensamientos hundidos en los recuerdos activadores del libido, cierro los ojos, en mis parpados comienza a correr la cinta de mis experiencias y deseos, sin nombres ni relaciones, solo sensaciones.
Mis manos ansiosas parecen moverse autónomas, las yemas receptoras bailan, al principio torpes entre ingenuidades y perversiones, intento seguir evitando la zona que separa mis extremidades inferiores pero su calor es un imán que no puedo seguir evadiendo; abro los ojos la luz tenue hace que mi cuerpo tenga tonalidades ensombrecidas  y marmoleadas.
Mi respiración comienza a ser agitada y profunda, mis manos  juguetean, mi piel se eriza, la humedad aumenta, la profundidad de mi entre pierna grita desesperada. las manos se separan; la izquierda quiere seguir bailando, la derecha se detiene, dejo de ser un juego.
Detrás de mis orejas comienza una melodía tibia, va al compás de mis manos, la izquierda se inserta cada vez mas profundo, mi boca entreabierta  deja salir gemidos acallados por la negación a mi cuerpo, emana como hilos calientes, hacen la atmósfera sea pesada, extasiante.
Mi brazo derecho harto de su confusión se dirige a mis senos que siguen firmes y a la espera, mi piel esta mas alerta que nunca a la fricción de mis partes, me colapsa, me pierde en movimientos imperceptibles para quien no escucha esa melodía tibia que poco a poco va conbirtendose en rapida y violenta mi corazón grita que pare la faena, pero mis huesos, mi sexo y mi piel suplican a mis manos que sigan
El orgasmo comienza a pronunciar un discurso lentamente por todo mi cuerpo, mis pupilas se dilatan mostrandome por un instante una larga gama de colores deesconocidos, mi olfato se atiborra de olores extasiantes a mi boca llega el sabor del placer, solo por un insante...














Logre el movimiento perpetuo.