domingo, 22 de julio de 2012

Pesadilla

¿No recordarlo? Con sólo cerrar los ojos las imágenes vuelven. Ya no quiero dormir...


Sin saber donde estoy, como llegue ahí o quien era la persona que estaba frente a mí. Una luz al que llame sol me deslumbraba, de la figura que tenia enfrente  únicamente percibí un tupido bigote. Tape mis oídos sin haber escuchado algo, la luz creció y me cegó ¿O cerré mis parpados? Antes de darme de cuenta que veía de nuevo, esos grandes ojos  violetas estaban violentamente cerca, se alejo unos pasos y levanto un brazo, colocando a la altura de mi rostro el auricular de un teléfono análogo, recorrí con los ojos la gran extensión del cable que se distinguía del cuarto oscuro.


Nos quedamos así por largo rato, de pie, donde el silencio y el negro  se extendían abismalmente. Cogí  el auricular y lo puse sobre mi oreja izquierda, entre la estática se escuchó:






-De mi olor te cubrire con permiso o sin el, mi sexo se convertirá en mi única arma.- de la estática paso al sonido del cuelgue. 

Sentí el bigote moviéndose por mis pómulos, su maloliente saliva mezclándose con mi sudor, sus dientes pellizcando mi piel, su respiración calentando mi carne  y su brazo apretando mi cuello.

Círculos de luz se encendieron por todo el cuarto, parecía interminable, pequeñas mariposas revoloteaban, apareciendo y desapareciendo de las luces, viajando ligeras. Extrañas mariposas cafés con abultados cuerpos con singulares antenas, unas cuantas comenzaron a acercarse, bailando de manera torpe y grotesca ¿Mariposas? ¿MARIPOSAS?



Deje de forcejear, quede atrapada por aquel mostacho lujurioso y con los bailarines de alcantarilla a mi alrededor.

Quizás no hay un típico monstruo: un cuerpo sin forma, de colores opacos, grandes mandíbulas con enormes grupos de filosos dientes con hilos de baba saliendo de sus labios, mirada vacía de cazador y garras astilladas y manchadas de sangre. No, mi miedo es más humano, más tangible, eso es lo aterrador.

viernes, 20 de julio de 2012

Un beso sabor alcohol

Al besarte abría los ojos, al besarte veía esa enorme pared amarilla. El besarnos cerca de un elecktra no fue una buena idea, el besarte fue el ultimo error de la noche.


Tranquilo, no besas mal, pero odio el aroma de tu saliva incrustado en mis labios, la sensación de la barba de tres días en mis mejillas. La lluvia que cae ahora en mi cuerpo no logra limpiarme tú sabor, tú piel brillosa deslumbro mis corneas pero tu falta de personalidad opaco mis ganas.


Nuestro aroma a alcohol tapo nuestro deseo, lo abarato. El alcohol movió hilos, jalo bocas, choco senos, junto caderas, nos impregno de falso deleite, de falsa decisión y aun consientes de eso, seguimos con el guión  de viernes, pero en jueves.


EL único recuerdo es esa pared amarilla, brillante, sin chiste, que nos abarcaba, esa pared, ese color. Olvide tus besos, tú voz, tú olor, tus manos, tus brazos, tú cuello, tú rostro, tu nombre. Ahora odio un poco más el color amarillo, un poco más los elecktra.


martes, 17 de julio de 2012

Fragmento de un cuento sin terminar

Siento un vació, cada vez que estas cerca ese hueco se hace más grande, no sé como explicarlo, no sé si quiero explicarlo, estoy seguro que no te importa, me sorprende que sigas aquí escuchando.

Tengo esta nada desde siempre, quizás antes de que me forzarás conocerte, fue parte de mi desde el principio, pero tú haces  más grande el agujero, más profundo y más doloroso, si tú presencia me quema, el saber que estas cerca me causa nauseas pero sigues aquí, allí, allá, acá. Ya no sé si sólo estas en mi cabeza o has logrado salir aunque no te vea te siento, te huelo, te escucho.

Deambulas por mi recamara sin decir una palabra, ríes, te carcajeas y supongo que ni siquiera es por lo que te digo, esto se convirtió en un monólogo, un monólogo triste y sin sentido. Palabras que rebotan en el cuarto, que rebotan en tu cuerpo o lo que sea que tengas, rebotan infinitamente, como partículas sin vida, como tú y como yo, sin vida.

Este vació no se irá, me tragara, me tragaras, este vació es del cariño que no te tengo, es esa atracción repulsiva, ese vació por no poder matarte.

No te consumes, me consumes, no cambias y yo envejezco, no te vas y no me dejas ir...

lunes, 16 de julio de 2012

Una conversación desamorosa

-Deberías tener una lista o hacer un libro- dijo antes de sorber café.


Mientras esperaba una respuesta, mientras tomaba de esa gran tasa blanca, mientras el mesero limpiaba una mesa cercana, mientras la gente pasaba detrás de la ventana sin notar nuestra existencia, mientras los carros rugían por sus amos histéricos, mientras los segundos pasados se acumulaban, yo pensé en esa posibilidad apenas sugerida. 

-Un libro... ¿Para qué?-
-Ya sabes- vio el reloj de reojo- para llevar un control de tu vida, para recordar los hechos, has vivido relaciones amorosas muy extrañas- eso ultimo lo dijo sin mirarme.

¿Extrañas? -pensé- Nada fuera de lo ordinario, con seguridad alguien ha vivido cosas más extrañas, no encuentro razón para hacer tangibles mis recuerdos, lo que me ha pasado se irá cuando se muera mi ultima neurona, cuando los veintiún gramos desaparezcan de mi cuerpo, no quiero dejar huella de mis aciertos o errores. Convertir en números a mis pasiones sería deshumanizarme, trozos de mi placer convertidas en tinta, en grafito.

-No, es una mala idea, prefiero olvidar para cometer los mismos errores, pasar una y otra vez por la piel que me convierte en llamas y que me apaga en lagrimas. Si escribiera un libro, por el simple recordar, al momento de escribir nuestro capitulo, me alejaría de ti.-
- Dices que repetirías lo nuestro ¿O cómo?-
-Nos vemos, que esto comienza a reescribirse, llámame cuando lo olvides.-

Me vi reflejada en sus grande lentes empañados por la caliente vergüenza, le bese la frente, deje mi boleto para la función de las seis y el dinero exacto de mi latte. 

jueves, 12 de julio de 2012

Un telegrama demasiado largo para ser enviado

Una silla frente a frente a otra, una mesa de vidrio nos divide. Una botella de vodka y dos vasos vacíos. Las palabras le estorban a la conversación del silencio. Las miradas cansaron el oxigeno de aquella cocina. El calor corporal hizo sorda la lluvia externa. Su moral se diluyo entre la ebriedad. Dos rostros transformándose en ajenos. Dos cuerpos sufriendo la relativa distancia. Cuatro pies inertes por el mareo. Las ganas aumentan mientras el tiempo acaba. Se olvidaron de su pasado, de su contexto, de si mismos. Parecía que no volverían a moverse, no se plantearon volver a hacerlo. Aún siguen sin hacerlo. Nada más que miradas fijas en el otro.
************************Fin del reporte************************

lunes, 9 de julio de 2012

2009 II

Escava dentro de mi cuerpo,
de entre mis orillas sacude el polvo,
integra las penumbras del pasado,
enreda mis pecados entre mis cabellos.


Disfrútame en secreto,excreta mis deseos,
gime cuando te lo ordene, 
acomódate entre mis espacios,
empújame, besa, susurra, exhausta déjame.


Camina a mi lado, sintiendo tú mano,
explotemos con nuestras piernas entrelazadas
deja a tus labios el libre albedrío ,besa mis curvas,
humedece tu lengua en mi ombligo.


Déjame chorreante, déjame húmeda,
déjame deseosa, siempre insaciable,
con la respiración entrecortada,
déjame con las piernas tensas, a la espera.


Aléjate si lo crees necesario,
cuando se muera la ultima mariposa,
si al placer le gana la furia,
cuando tengas que forzar a la memoria.


Cuando dejes de hablar en futuro,
cuando la palabra sea hiriente,
cuando el interés se divide entre cero,
si la realidad es pesada, despídete.


Despídete, antes de que de la vuelta.


viernes, 6 de julio de 2012

2009

Sin previo aviso, caliente.
Sentada o de pie,  
se electrifica mis caderas,
se humedecen mis labios.


Con mascaras encarnadas, 
con escudos en el tórax
se engaña al tacto, 
se desdobla la piel.


Se abren las piernas,
se cierran los ojos,
se unen los labios,
un sube y baja de cuerpos.


Entra el aire, sale el gemido.
Miradas dilatadas,
explotan en sonrisas, en risas,
orgasmos iniciando el recorrido.


Posiciones  retorcidas,
diálogos no ensayados,
desgarran, se resbala.
Viajan, viene, se vienen.


Caen cuerpos, hinchados,cansados.
Cigarrillos se encienden, 
los ojos se apagan, 
los brazos se entrelazan.


La realidad regresa...